viernes, 14 de marzo de 2008

de la calle
el tambor y mi corazón llevan mismo ritmo y nostalgia… se acercan, más se oyen; se acercan, más se siente; se acercan, es más fuerte, el saxofón, conjuga mi dolor y su oficio; se van, quedan ecos, ya se alejan… desde algún pueblo, transpiran ignorancia, ruda sensibilidad... la monotonía en la ejecución describe sus recorridos, pesares, suenan las monedas, se oye el sustento... el hambre produce música…es una familia… bienvenidos a mi portón…

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